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𝐃𝐞 𝐮𝐧𝐚 𝐜𝐚𝐧𝐚𝐬𝐭𝐚 𝐚𝐥 𝐌𝐞𝐫𝐜𝐚𝐝𝐨 𝐁𝐞𝐧𝐢𝐭𝐨 𝐉𝐮𝐚́𝐫𝐞𝐳: 𝟔𝟎 𝐚𝐧̃𝐨𝐬 𝐝𝐞 𝐡𝐢𝐬𝐭𝐨𝐫𝐢𝐚 𝐝𝐞 𝐄𝐧𝐜𝐡𝐢𝐥𝐚𝐝𝐚𝐬 𝐌𝐚𝐠𝐮𝐢𝐭𝐨

Hablar de Enchiladas Maguito es hablar de una historia de trabajo, esfuerzo y tradición que ha dado sabor al Mercado Benito Juárez por más de seis décadas.

Todo comenzó cuando doña Maguito, con apenas 18 años, inició vendiendo enchiladas envueltas en papel estraza. Sin un lugar fijo, buscaba cualquier espacio donde pudiera instalarse para ofrecer su comida. También recorría la antigua estación del tren; en cuanto escuchaba el silbato de la locomotora, ella y sus hijas corrían con una canasta al hombro para alcanzar a los pasajeros antes de que el tren partiera.

En esa canasta llevaban todo lo necesario: la olla con el chile, las tortillas, el queso y el papel estraza donde servían las enchiladas. Aquel esfuerzo diario permitió que el negocio creciera y se convirtiera en el sustento de toda la familia.

Hace once años, doña Maguito falleció, pero dejó un legado que continúa más vivo que nunca. Hoy el negocio es dirigido por su hija, Ofelia Ramírez Cortés, junto con sus cinco hermanos, quienes mantienen viva la receta y los valores que su madre les inculcó.

Doña Ofelia recuerda que las enchiladas llegaron a venderse en apenas un peso y que, además de su mamá, también su abuelita comercializaba este platillo, convirtiéndolo en una verdadera tradición familiar. Con el paso de los años tuvieron que adaptarse a los cambios. Cuando las ventas eran bajas, permanecían hasta la noche para vender a la salida de las funciones del cine, esperando que algunos clientes llegaran y así obtener un ingreso extra.

También recuerda que, cuando era niña, junto con sus hermanas molía en el metate el maíz, el chile y los demás ingredientes necesarios para preparar las enchiladas, un trabajo completamente artesanal que requería horas de esfuerzo.

Hubo momentos especialmente difíciles. Durante la epidemia de cólera, las enchiladas dejaron de servirse sobre hojas de lechuga y muchas personas dejaron de acudir al mercado, lo que provocó una fuerte caída en las ventas. Sin embargo, la familia decidió innovar incorporando pollo y queso a las enchiladas, logrando conservar a sus clientes y salir adelante.

Hoy, Enchiladas Maguito continúa siendo uno de los negocios tradicionales del Mercado Benito Juárez. Aunque la competencia ha aumentado, sus clientes siguen regresando por el sabor que ha pasado de generación en generación.

Lo que comenzó con un bracero y unas cajas de jabón utilizadas como mesas, hoy es un establecimiento consolidado dentro del mercado, donde hijas, nietas y ahora bisnietos continúan preservando el legado familiar.

Además de las tradicionales enchiladas rojas, verdes y de mole, actualmente ofrecen pambazos, flautas, chilaquiles, tostadas y una amplia variedad de antojitos mexicanos, siempre atendiendo con la amabilidad que los caracteriza.

Para doña Ofelia, conservar este negocio representa un motivo de orgullo y un profundo agradecimiento hacia su madre y hacia Dios. Recuerda con emoción a doña Maguito, quien “se echaba al hombro la canasta” para salir a vender enchiladas y sacar adelante a sus seis hijos.

Hoy, ese mismo espíritu de esfuerzo sigue presente en cada platillo que preparan. Más que un negocio, Enchiladas Maguito representa una historia de perseverancia, amor por la cocina y tradición familiar que continúa escribiéndose en el corazón del Mercado Benito Juárez.