𝐋𝐨𝐥𝐢𝐬 𝐒𝐚𝐧𝐭𝐨𝐬, 𝐬𝐨𝐛𝐫𝐞𝐯𝐢𝐯𝐢𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐝𝐞 𝐜𝐚́𝐧𝐜𝐞𝐫 𝐝𝐞 𝐦𝐚𝐦𝐚: ❞𝐄𝐬 𝐧𝐮𝐞𝐬𝐭𝐫𝐨 𝐬𝐞𝐠𝐮𝐧𝐝𝐨 𝐫𝐞𝐧𝐚𝐜𝐞𝐫❞
Hace 10 años, María Dolores Santos Robles, conocida como Lolis Santos, recibió un diagnóstico que cambió su vida: cáncer de mama. Tenía apenas 34 años y, aunque el miedo y la incertidumbre estuvieron presentes durante el proceso, hoy comparte su experiencia para crear conciencia sobre la importancia de la detección oportuna y el acompañamiento familiar durante la enfermedad.

Ama de casa y emprendedora, dedicada a la venta de utensilios de cocina a través de una red de apoyo integrada por mujeres, Lolis es la quinta mujer de su familia en enfrentar este padecimiento. Su historia comenzó cuando sintió una molestia persistente en el brazo y la axila después de realizar trabajos en su casa. Esa incomodidad la llevó a autoexplorarse y, debido a sus antecedentes familiares, su ginecóloga le indicó realizarse un ultrasonido mamario y una mastografía. Posteriormente, una biopsia confirmó el diagnóstico de cáncer de mama agresivo.
Recibir la noticia a una edad en la que pocas veces se habla de este padecimiento en las mujeres jóvenes representó un momento de miedo e incertidumbre. Sin embargo, durante las quimioterapias y las largas esperas para recibir atención, Lolis comenzó a reunir sus vivencias en una especie de diario de fortaleza, con el propósito de compartir lo que estaba viviendo y acompañar, desde su experiencia, a otras personas que atraviesan una situación similar.
En este camino, el respaldo de su esposo, sus hijas, sus hermanas y su madre fue fundamental, al igual que el apoyo de sus amistades y de las mujeres con quienes comparte su actividad laboral. Para ella, el amor y la unión de su familia fueron parte esencial de su proceso, una experiencia que resume como un segundo renacer.
Su testimonio también ha llegado a espacios dedicados a visibilizar las historias de mujeres que han enfrentado esta enfermedad. Una fotografía de Lolis, realizada por el maestro Gerardo Cárdenas, forma parte de la exposición itinerante Mujeres de Hierro, presentada en el Instituto Nacional de Cancerología y en la Unidad de Medicina Familiar No. 24 del IMSS, en Izúcar de Matamoros. La muestra rinde homenaje a las mujeres sobrevivientes y permite acercar sus historias a más personas.

A partir de lo que vivió, Lolis insiste en que hablar del cáncer de mama debe ir más allá de las campañas rosas y los distintivos que se utilizan durante octubre. Considera necesario informar, fomentar la autoexploración y recordar que acudir a revisiones médicas puede hacer la diferencia.
También destaca la importancia de realizarse los estudios indicados por el personal de salud, como la mastografía, de acuerdo con la edad, los antecedentes y las recomendaciones médicas de cada mujer. La detección oportuna puede ampliar las opciones de tratamiento, por lo que invita a dejar de lado los temores y los mitos que todavía existen alrededor de estos estudios.
Como parte de este compromiso, el pasado 12 de marzo compartió su testimonio durante una plática de prevención en una clínica de Izúcar de Matamoros, donde también se inauguró la exposición Mujeres de Hierro. Posteriormente, el 19 de marzo se realizará una jornada de detección de cáncer.
Hoy, Lolis Santos continúa compartiendo su historia y las experiencias que marcaron su proceso, con la intención de que otras mujeres encuentren información, acompañamiento y motivos para atender su salud. Su mensaje parte de una vivencia personal, pero busca llegar a muchas más personas: la importancia de no dejar pasar las señales del cuerpo, acudir a revisiones médicas y recordar que nadie debería enfrentar esta enfermedad sin una red de apoyo. Quienes deseen conocer más sobre su historia pueden encontrarla en redes sociales como Lolis Santos Robles.